Everyday Stewardship

My daughter can easily become overwhelmed by having so much to do. She recently graduated from high school, and many times during those four years, she found herself going crazy from being involved in so many things. Sports, drama, youth group, homework, friends, and more all demanded a slice of her attention. Sometimes the slice of time that remained wasn’t much and one does have to sleep!

A good everyday steward can get caught up in doing so much and giving so much that he or she loses sight of the fact that you cannot give what you do not have. If you have no time left, you cannot give that. If you have no energy left, you cannot give that. Finally, if you find yourself agitated and overwhelmed, you cannot give that which others benefit from the most: YOU!

Even when we plant seeds in a garden after tilling and watering the soil, we must rest and wait for there to be growth. If we do not take time to rest and recharge, we are not allowing time for God’s grace to bring forth new life in us. We fear that things will suffer without us, but the truth is that no one is benefiting from our fatigue. We can think we are giving but really we are empty. Take some time and rest in your God. Retreat and recharge. Then you will be able to share once again.

 —Tracy Earl Welliver, MTS

La corresponsabilidad diaria

Mi hija se abruma fácilmente cuando tiene mucho que hacer. Hace poco se graduó de la escuela secundaria y, durante esos cuatro años, más de una vez se volvió loca por la cantidad de cosas en las que participaba. Los deportes, el teatro, el grupo de jóvenes, las tareas, los amigos y más cosas demandaban casi toda su atención. A veces el tiempo que le quedaba no era mucho, ¡ni para dormir!

Un buen siervo puede verse atrapado haciendo y dando tanto cada día, que pierde de vista el hecho de que no puede dar lo que no tiene. Si no te queda tiempo, no puedes darlo. Si no te queda energía, no puedes darla. Finalmente, si estás nervioso y abrumado, no puedes dar aquello de lo que otros más se benefician: ¡TÚ!

Incluso al sembrar semillas en un jardín, después de labrar y regar el suelo, debemos descansar y esperar a que crezca. Si no nos tomamos un tiempo para descansar y recargar energías, no estamos dando tiempo a que la gracia de Dios produzca una nueva vida en nosotros. Tememos que las cosas sufran sin nosotros, pero la verdad es que nadie se beneficia de nuestra fatiga. Podemos pensar que estamos dando, pero en realidad estamos vacíos. Tómate un tiempo para descansar en Dios. Retírate y recarga energías. Entonces, podrás volver a dar.

—Tracy Earl Welliver, MTS