Gospel Meditation

June 9, 2019
Pentecost Sunday

“God is always more.” Have you ever heard that? If we truly believe that He is infinite, then this statement is worth exploring. Today, we celebrate the coming of the Holy Spirit in power upon the early Church. But Pentecost wasn’t the first time the disciples received the Holy Spirit. The Gospel actually occurs chronologically before Pentecost. Soon after the Resurrection, Jesus already “came and stood in their [the disciples’] midst… he breathed on them and said to them, ‘Receive the Holy Spirit.’” 

God is always more. Sometimes we might think the grace of God as one and done. God might break through in people’s lives, but it’s a one-time event on a retreat or preceding a dramatic conversion of life. But there’s always more to come. Even today’s Gospel isn’t the first time the breath of God stirred. In Genesis, it’s God’s breath that stirs life into Adam in the garden. Jesus breathes on the Apostles, giving them the Holy Spirit in the quiet and silence. Later, that breath will stir into a “driving wind”, and the Spirit will descend with flame… not unlike Moses on Mount Sinai.

God is always more. He has spoken throughout salvation history, and continues to speak into our lives through His Church and through the Holy Spirit alive in our hearts. This Pentecost Sunday, let us come before Him with expectant hearts! Like the disciples in the Gospel and first reading, let us await what “more” God will do.

Liturgical Publications


MEDITACIÓN EVANGÉLICO

9 de junio de 2019
Domingo de Pentecostés


El Espíritu de Dios viene de la mano de la paz de Cristo y debemos recibirlo con el Corazón abierto. Antes de irse, Jesús les promete a sus discípulos que enviará al Espíritu Santo: “Y cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, los guiará, en todos los caminos de la verdad”. (Juan 16:13). Las personas tienen la experiencia que el Espíritu siempre deja huella, cambia la vida, y produce efectos. Así es que, algunos dicen:abrí mi corazón al Espíritu Santo y cambio mi vida, ahora soy diferente. Menos egoísta, más justo con mí esposa y mis hijos”. Hoy es el día que Dios regala su Espíritu al mundo, y a cada uno en particular. 

Lo vemos en los primeros testigos de la Iglesia primitiva; del miedo cambiaron al valor, de la incertidumbre su corazón se lleno de la paz de Cristo. El Papa Francisco nos dice lo siguiente: “El Espíritu cambia los corazones, cambia los acontecimientos, actúa como fuerte reconstituyente y orienta hacia Dios y hacia el mundo”. Y agrego, “… es el “Espíritu” el que “libera los corazones cerrados por el miedo y vence las resistencias” continuó Francisco, de modo que – a quien se conforma con medias tintas – “le ofrece ímpetus de entrega”. También “ensancha los corazones estrechos”, “anima a servir a quien se apoltrona en la comodidad”, “hace caminar al que se cree que ya ha llegado” y “hace soñar al que cae en tibieza”.

¿Qué podemos cambiar de nuestra vida al recibir el Espíritu Santo? ¿Qué te ha impresionado del mensaje del Papa Francisco? ¡Ven, Espíritu Santo!

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