Everyday Stewardship

So many times in my life, I have failed to start something because I had not yet adequately prepared. I would have started working out or going for a jog, but I needed to get the right shoes. I would have started eating right if only I could find the time and money to buy the right foods. I would have started that journaling project, but I couldn’t without a really nice leather-bound journal. I would have, I would have, and I would have!

I know many people can relate. We offer up excuses for so many things. Sometimes we even get to the point where we do start something, but by then, we have already lost so much time. 

Some of us are thinking about taking a stewardship way of life seriously, but we are just not ready yet. We would be more generous if we can first get out of debt. We would give of our time, but we have to wait until the kids get older or until we fully research our options. The truth is, we don’t have to be in any particular state of life or have any specific financial portfolio to start giving our very selves to God. God takes us as we are now. No resume needed. Why waste so much time thinking about getting started and becoming serious? Time is a gift given to all of us. As we think and prepare endlessly, we are practicing poor stewardship. The time to start is today. Who wants to answer God one day at the gates of Heaven saying, “I would have.”?

– Tracy Earl Welliver, MTS


LA CORRESPONSABILIDAD DIARIA

Muchas veces en mi vida, no he podido comenzar algo porque todavía no me había preparado adecuadamente. Hubiera empezado a hacer ejercicio o ir a correr, pero necesitaba conseguir los zapatos adecuados. Hubiera empezado a comer bien si tan solo pudiera encontrar el tiempo y el dinero para comprar los alimentos correctos. Hubiera comenzado ese proyecto de diario, pero no podría sin un buen diario encuadernado en cuero. ¡Lo hubiera hecho, lo hubiera hecho y lo hubiera hecho!

Sé que muchas personas pueden relacionarse. Ofrecemos excusas para tantas cosas. A veces incluso llegamos al punto en que comenzamos algo, pero para entonces ya hemos perdido mucho tiempo.

Algunos de nosotros estamos pensando en tomar en serio un estilo de vida de corresponsabilidad, pero aún no estamos listos. Seríamos más generosos si primero pudiéramos salir de las deudas. Dedicaríamos nuestro tiempo, pero tenemos que esperar hasta que los niños crezcan o hasta que investiguemos completamente nuestras opciones. La verdad es que no tenemos que estar en un estado de vida particular o tener una cartera financiera específica para comenzar a entregar nuestro propio ser a Dios. Dios nos toma como somos ahora. No se necesita currículum. ¿Por qué desperdiciar tanto tiempo pensando en empezar y hacerlo en serio? El tiempo es un regalo dado a todos nosotros. Mientras pensamos y nos preparamos sin parar, estamos practicando una corresponsabilidad deficiente. El momento de empezar es hoy. ¿Quién quiere responder a Dios un día ante las puertas del cielo diciendo: “Lo hubiera hecho”?

-Tracy Earl Welliver, MTS