Everyday Stewardship

Get to Know Jesus

When I speak and write, I mention my family quite often. Those of you who have been reading these reflections for the past 5+ years – or who have read my books – may think you know them. When I travel, I do get asked about my family by those who have entered my life through the words on a page. My hope is that by sharing stories about my family and life the reader gets a chance to see himself or herself in the story as well. Then the point being made in the article or reflection can take on stronger meaning because it hits home. However, no matter how much I write about my family and how much you read about them, you will only have a glimpse as to the real people. It will take an actual relationship with one of them to get you to the point where you can say you know them.

That is the same way with Jesus. First, more Catholics need to read more and learn more about Jesus. Bible studies should be the norm and not the exception in our lives. Second, too many of us in the Church can explain who Jesus is from our past formation classes and reading, but we do not actually know him. Jesus is not a topic, a theological term, or simply a historical figure. He is a real being who is alive! He is not dead, but alive! He calls us to do more than read about him. He calls us into an intimate relationship with him. We grow in relationship with Jesus by worshipping at the Mass, spending time with him in adoration, resting in him in the quiet, and by having the Jesus in us meet the Jesus in others. If you do not know him personally, get to know him. I would love for you all to meet my family in person someday, but I would much rather you get to know Jesus instead.

-Tracy Earl Welliver, MTS

©LPi

LA ORRESPONSABILIDAD DIARIA

Conoce a Jesús 

Cuando hablo y escribo, menciono a mi familia con bastante frecuencia. Aquellos de ustedes que han estado leyendo estas reflexiones durante los últimos 5 o más años o que han leído mis libros, pueden pensar que ya los conocen. Cuando viajo, soy cuestionado acerca de mi familia por aquellos que han ingresado en mi vida a través de las palabras en una página. Mi esperanza es que, al compartir historias sobre mi familia y mi vida, el lector tenga la oportunidad de verse a sí mismo en la historia también. Entonces, el punto que se esta haciendo en el artículo o la reflexión puede adquirir un significado más fuerte porque llega a casa, por así decirlo. Sin embargo, no importa cuánto escribo sobre mi familia y cuánto lees sobre ellos, solo tendrás un vistazo de las personas reales. Tomará una relación real con uno de ellos para llegar al punto en el que puedas decir que los conoces.

Eso es lo mismo con Jesús. En primer lugar, más católicos necesitan leer y aprender más sobre Jesús. Los estudios bíblicos deben ser la norma y no la excepción en nuestras vidas. En segundo lugar, muchos de nosotros en la Iglesia podemos explicar quién es Jesús por nuestras pasadas clases de formación y por la lectura, pero en realidad no lo conocemos. Jesús no es un tema, un término teológico o simplemente una figura histórica. ¡Es un ser real que está vivo! ¡No está muerto, sino vivo! Nos llama a hacer más que leer sobre él. Él nos llama a una relación íntima con Él. Crecemos en relación con Jesús al adorar en la misa, pasar tiempo con Él en la adoración, descansar en Él en la tranquilidad y al hacer que el Jesús en nosotros se encuentre con el Jesús en los demás. Si no lo conoces personalmente, conócelo. Me encantaría que todos ustedes conocieran en persona a mi familia algún día, pero prefiero aun mas que conozcan a Jesús.

-Tracy Earl Welliver, MTS

©LPi