Everyday Stewardship

Patience in All Things

St. Francis De Sales said, “Have patience with all things, but, first of all with yourself.” Life has a way of knocking us down or off the path we are traveling. If it is a path that God has called us to, then it will be easier to get back to the journey, but nevertheless, it is difficult. The hardest thing to bear is that too often what we blame on life is really about our own choices or shortcomings. The refrain of many a blues singer sounds something like, “Nobody to blame but me!”

What is the Good News? God’s patience is far superior to our own. We do need to follow the words above and cultivate in ourselves a greater sense of patience in all things. However, we should take great comfort in knowing that God’s patience will always be there as we struggle to grow and advance in our life as a disciple.

You’re trying to live a stewardship way of life but keep falling onto the side of the road? God wants you to reach Him on the road but will wait for you. You want to be holier and more committed to your faith? God will take what you give Him. The danger is when you lose your patience and stop moving toward Him. You decide that it doesn’t really matter and that what you can offer God doesn’t amount to anything of worth. We must never cease our journey. You and I may get fed up, but our God never will.

-Tracy Earl Welliver, MTS

©LPi

LA ORRESPONSABILIDAD DIARIA

Paciencia en Todas las Cosas

San Francisco de Sales dijo: “Ten paciencia con todas las cosas, pero, ante todo contigo mismo.” La vida tiene una manera de derribarnos o desviarnos del camino por el que viajamos. Si es un camino al que Dios nos ha llamado, entonces será más fácil regresar al viaje, pero, no obstante, es difícil. Lo más difícil de soportar es que, con demasiada frecuencia, de lo que culpamos a la vida, son en realidad nuestras propias decisiones o defectos. El estribillo de muchos cantantes de blues suena algo como: “¡Nadie a quien culpar, excepto a mí!”

¿Cuál es la Buena Nueva? La paciencia de Dios es muy superior a la nuestra. Necesitamos seguir las palabras de arriba y cultivar en nosotros mismos un mayor sentido de paciencia en todas las cosas. Sin embargo, debemos sentirnos consolados al saber que la paciencia de Dios siempre estará presente mientras luchamos por crecer y avanzar en nuestra vida como discípulos.

¿Estás tratando de vivir una forma de vida de corresponsabilidad, pero sigues cayendo a un lado del camino? Dios quiere que lo alcances en el camino, pero te esperará. ¿Quieres ser más santo y más comprometido con tu fe? Dios tomará lo que le des. El peligro es cuando pierdes la paciencia y dejas de avanzar hacia Él. Decides que realmente no importa y que lo que puedes ofrecer a Dios no tiene valor alguno. Nunca debemos cesar nuestro viaje. Tú y yo podemos estar hartos, pero nuestro Dios nunca lo estará.

-Tracy Earl Welliver, MTS

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