Everyday Stewardship ~ Recognize God in Your Ordinary Moments

What We Carry from Town to Town

In my experience, there are two kinds of people: the folks who kick off their shoes the second they walk through the door, and the ones who don’t.

People can feel strongly about this on both sides. The main thrust of the Shoes-Off Brigade seems to be this: we track a lot of weird stuff on the soles of our feet. Little reminders of all the places we’ve been — whether it’s a private home or a public bathroom — cling to our shoes long after we leave.

This same theory applies to our spiritual lives. As human beings and as disciples, we visit a lot of figurative towns and pick up a lot of figurative dust. Sinfulness. Shame. Defeat. Anger. Fear. Doubt. No matter how hard we try to keep free of it, these things have a way of attaching themselves to us, sometimes without us even noticing. We need to take a good look at what unhelpful and unconstructive baggage from our past we’re tracking into our present and future encounters.

What is the “town” God is asking you to visit today in His name? Is it a tough conversation with a friend, a brief witness to a stranger in the checkout line, a call to be present to someone in your family? Before you go, remember, shake off the dust. Don’t let a past disappointment constrain you. Don’t allow yesterday’s failures or burdens to keep you from the joy of today’s witness, whatever form it might take.

— Tracy Earl Welliver, MTS

©LPi

LA CORRESPONSABILIDAD DIARIA ~ RECONOCER A DIOS EN LOS MOMENTOS ORDINARIOS (Everyday Stewardship)

Lo que llevamos de pueblo en pueblo

En mi experiencia, hay dos tipos de personas: las personas que se quitan los zapatos en el momento en que entran por la puerta y las que no lo hacen.

La gente puede sentirse muy convencida de esto en ambos lados. El principal impulso de la Brigada sin zapatos parece ser el siguiente: rastreamos muchas cosas raras en las plantas de nuestros pies. Pequeños recordatorios de todos los lugares en los que hemos estado, ya sea una casa privada o un baño público, se aferran a nuestros zapatos mucho después de que nos vamos.

Esta misma teoría se aplica a nuestra vida espiritual. Como seres humanos y como discípulos, visitamos muchos pueblos figurativos y recogemos mucho polvo figurativo. Pecaminosidad. Vergüenza. Fracaso. Enojo. Miedo. Duda. No importa cuánto tratemos de mantenernos libres de ellas, estas cosas tienen una forma de adherirse a nosotros, a veces sin que nos demos cuenta. Necesitamos echar un buen vistazo al equipaje inútil y poco constructivo de nuestro pasado que estamos rastreando en nuestros encuentros presentes y futuros.

¿Cuál es la “ciudad” que Dios te pide que visites hoy en Su nombre? ¿Es una conversación difícil con un amigo, un breve testimonio a un extraño en la fila de la caja, una llamada para estar presente con alguien de tu familia? Antes de irte, recuerda, sacúdete el polvo. No dejes que una decepción pasada te limite. No permitas que los fracasos o las cargas de ayer te alejen del gozo del testimonio de hoy, cualquiera que sea la forma que adoptes.

Tracy Earl Welliver, MTS

©LPi

Sign up to work the Fall Festival booth at the following link: https://allsaintsparish12.flocknote.com/signup/65742