Everyday Stewardship

As human beings, we seem to have a wide array of insatiable desires. We long for more money, more time, and more stuff. We spend millions of dollars each year on remedies for our overeating. We look to our neighbors to see what they have that we want so we can keep up with them in the race toward happiness. We look for instant gratification only to find that our hunger for whatever it is remains intact.

Stewardship is the pathway to curbing all those cravings. On this journey, we let go of things that keep us tied down to this world and tied up in our sin. All that we have becomes instruments for God to use in our lives and the lives of our neighbors. When we have detached from enough in this world, we find out the truth: Nothing on earth can truly satisfy our cravings completely. Jesus Christ is the sole answer for our needs and desires.

Although the truth is right in front of us at each and every Mass in the Eucharist, we can easily spend our days in denial of that truth. It takes trust to step out in faith and give it all over to God. We are all called to let go and let God be God. Answering the call is easier said than done. However, if we can finally make that bold move, we will find ourselves completed by the One who was with us all along.

—Tracy Earl Welliver, MTS

La corresponsabilidad diaria

Como seres humanos, parece que tenemos una variedad de deseos no saciables. Se nos antoja más dinero, más tiempo o más cosas. Uno puede gastar millones de dólares cada año en remedios debido a las exageraciones. Uno se fija en sus vecinos para ver lo que ellos tienen y uno le gane hacia la felicidad. Uno puede buscar la gratificación instantánea solo para darse cuenta que el hambre que uno sentía no se sacia.

La corresponsabilidad es el verdadero camino para saciar todos esos antojos. En este camino, uno se desprende de las cosas que lo atan al pecado. Todo lo que tiene uno se convierte en instrumento de Dios para se usen en las vidas de cada uno. Cuando uno se desprende de las cosas del mundo, uno puede encontrar la verdad. Nada en este mundo puede satisfacer los deseos verdaderamente. Jesucristo es la única respuesta para las necesidades y los deseos.

A pesar de que uno es testigo de la verdad cada domingo en la Eucaristía, puede ser fácil de negar su presencia. Toma confianza en la fe para entregarlo todo a Dios. Estamos llamados a soltarnos completamente y permitir que Dios sea Dios. Contestar el llamado es mas dicho que hecho. Sin embargo, si uno puede tomar el paso valiente, se encontrará lleno y satisfecho por Él quien estuvo a su lado en todo momento.

—Tracy Earl Welliver, MTS