Everyday Stewardship

My wife has a hope chest filled with items from her past. Some memories contained in there are joyous, while others are painful and filled with sorrow. However, all those memories helped to make her the person she is today. They have become a part of her very being.

Traditionally, a hope chest contained linens and clothing for a woman’s wedding day. It was a chest filled with the hope for the future. As time goes by, many of our hopes are fulfilled. However, life never goes exactly as planned. Some hopes are dashed by unfortunate circumstances or bad choices we have made.

Our hearts are like hope chests that long for the day when we are joined for eternity with our God. Along the way, our chest may accumulate additional items that we collect on our life’s journey. If we are gracious and generous along the way, our chest will fill with fruit to abundance. If we live more with a focus on ourselves, we will find our hope chests nearly barren. We will, in fact, lose hope. May the hope chest of your heart be overflowing with love that you have freely given and that has come back to you tenfold. May your generosity provide hope for the hopeless, and may your hope always remain strong.

—Tracy Earl Welliver, MTS

 

La corresponsabilidad diaria

Mi esposa tiene una cajita de esperanza llena con artículos de su pasado. Algunas memorias que están adentro son felices mientras que otras son dolorosas. Sin embargo, todas esas memorias la han transformado en la persona que es hoy. Se han convertido en parte de su ser.

En el sentido tradicional, una cajita de esperanza contiene pedazos de tela o ropa que una mujer usó el día de su boda. Era una cajita llena de esperanza para el futuro. Cuando pasa el tiempo, muchas de las esperanzas se llenan. Sin embargo, la vida nunca es como uno se la espera. Unas esperanzas no se cumplen por circunstancias lamentables o por malas decisiones que uno toma.

Nuestros corazones son como cajas de esperanza que buscan el día en que se juntan por eternidad con Dios. En el camino, la cajita puede acumular artículos adicionales que uno colecta. Si uno es bondadoso y generoso en el camino, la cajita se llenará con fruto abundante. Si uno vive enfocado solamente en sí mismo, encontrará su cajita casi vacía. Uno perderá la esperanza. Que la cajita de esperanza de su corazón esté lleno con amor que ha regalada libremente y que se le ha devuelto de diez veces. Que su generosidad provea esperanza para los que no la tiene, y que su esperanza siempre esté fuerte.

—Tracy Earl Welliver, MTS