Everyday Stewardship

So you never have been that serious about a stewardship way of life? It’s not that you have been greedy or unloving toward others. You give of yourself when you determine there is a real need. However, you haven’t intentionally worked toward surrendering all you are, all you have, and all you do to your God. It’s hard because when you compare yourself to others, you seem pretty good. You aren’t some prodigal child who needs to return to God because you have lived a life full of sin and selfishness.

Yet, there lies the problem. We can easily feel we aren’t so bad, so why change anything? We can lull ourselves into a belief that we will probably get to heaven, therefore why do more? Assurance of salvation is another topic, but basically we can look at our life as a series of transactions with God. 

However, we shouldn’t determine our actions based upon what we get. The actions of a loved one are due to the love for one’s beloved. Jesus gave his life out of love for us. He has shown us what complete surrender looks like. He does not need our surrender but wants it because that is what those in love do. This Lent, perhaps our prayer should not be to simply be better stewards, but to love Him more. Then our motivation will not be based upon what we should do but on what we are moved to do out of love.

-Tracy Earl Welliver, MTS 


LA CORRESPONSABILIDAD DIARIA

Entonces, ¿nunca has sido tan serio acerca de una forma de vida de corresponsabilidad? No es que hayas sido codicioso o poco amoroso hacia los demás. Tú das de ti mismo cuando determinas que hay una necesidad real. Sin embargo, no has trabajado intencionalmente para entregar todo lo que eres, todo lo que tienes y todo lo que haces a tu Dios. Es difícil porque cuando te comparas con los demás, pareces bastante bueno. No eres un hijo pródigo que necesita volver a Dios porque has vivido una vida llena de pecado y egoísmo.

No obstante, ahí está el problema. Fácilmente podemos sentir que no somos tan malos, entonces ¿para qué cambiar algo? Podemos adormecernos en la creencia de que probablemente llegaremos al cielo, por lo tanto, ¿para qué hacer más? La seguridad de la salvación es otro tema, pero básicamente podemos ver nuestra vida como una serie de transacciones con Dios.

Sin embargo, no debemos determinar nuestras acciones basadas en lo que obtengamos. Las acciones de un ser querido se deben al amor por la persona amada. Jesús dio su vida por amor a nosotros. Él nos ha mostrado cómo luce la entrega total. Él no necesita nuestra rendición, pero la quiere porque eso es lo que hacen los enamorados. En esta Cuaresma, tal vez nuestra oración no debería ser simplemente ser mejores corresponsables, sino amarlo más. Entonces nuestra motivación no se basará en lo que deberíamos hacer, sino en lo que estamos impulsados a hacer por amor.

-Tracy Earl Welliver, MTS