Everyday Stewardship ~ Recognize God in Your Ordinary Moments

“The Story of the Other Wise Man” by Henry Van Dyke was first published in 1895. It tells the fictional story of Artaban, a fourth wise man who began a journey to visit Jesus, the newborn King. Unlike his fellow Magi, he failed to make it there for the birth of Jesus because he kept pausing to help various people in need. In fact, it took him about 33 years of searching before his quest comes to an abrupt end when he is hit in the head with a falling roof shingle. His final breath takes place in Jerusalem near the place where Jesus is being crucified. As he lies dying, he hears the voice of Jesus telling him that the gifts he has given all along the way to “the least of these” he has actually given to Jesus himself.

If you have never read this story or seen the made-for-television movie based on the tale, you really should seek it out. It is a story that reminds us of a profound truth: Jesus himself rests in the lives of all those around us in need. In the story, it was the wise man’s constant response to a stewardship call that prevented him from getting where he wanted to go. In the end, where he needed to go was more significant than where he thought he should go.

If we live lives of generosity and graciousness, we may find ourselves on constant detours from the road on which we are traveling. It is in the detours and the unexpected circumstances of our journey that often times we find our true purpose in life. We think God is somewhere we must travel to, when in reality, God is closer than we think in the least likely of places.

— Tracy Earl Welliver, MTS

LA CORRESPONSABILIDAD DIARIA – RECONOCER A DIOS EN LOS MOMENTOS ORDINARIOS
“La historia del otro hombre sabio,” por Henry Van Dyke fue publicada primero en 1895. Cuenta una historia ficticia de Artaban, otro rey mago que comenzó su jornada para visitar a Jesús. A contrario de los otros reyes magos, este nunca llegó a ver al niño Jesús porque seguía parando en el camino para ayudar a los demás. De hecho, le tomó 33 años de buscar al niño Jesús cuando por tragedia muere. Sus últimos momentos de vida toman lugar en Jerusalén, cerca de dónde vana crucificar a Jesús. Estando en su lucho de muerte, Artaban escucha que la voz de Jesús le dice que los regalos que ha dado en su camino “son lo de menos” porque él verdaderamente estaba dándole a Jesús.

Si nunca ha escuchado esta historia o la ha visto por película, ¡búsquela! Es una historia que nos recuerda de una verdad profunda: Jesús mismo reside en las vidas de las personas en nuestro alrededor. En el cuento, la respuesta de este mago era una respuesta de corresponsabilidad que hizo que no pudiera ir a visitar a Jesús. En el fin, donde el estuvo era mas significante de donde quería estar.

Si vivimos vidas generosas y llenas de gracia, probablemente nos encontremos con varios desvíos en el camino que llevamos. Es en desviarnos y las circunstancias inesperadas de nuestra jornada que en muchas ocasiones encontramos nuestro verdadero llamado. Pensamos que Dios nos espera en un lugar, cuando en realidad, Dios está más cerca de lo que pensamos.

— Tracy Earl Welliver, MTS