Live the Liturgy ~ Inspiration for the Week

Presumption can be a great sin. We can easily convince ourselves that as long as we do the bare minimum or master the basics, it is sufficient. Love doesn’t operate this way. If we are truly in love with God, then the basics are not going to be enough. That love is going to want to get expressed in going above and beyond, in leaving the comfortable and familiar, in stretching and growing and in following a voice other than our own. This is what those who are truly in pursuit of wisdom come to realize. Just like any human relationship worth achieving reveals, we never reach a plateau in following the Gospel or growing in wisdom and holiness. Wisdom is the rudder that guides us through all of life’s attractions and options. It alone determines what is worth pursuing and what must be left behind. That is why those who are only concerned about checking the boxes and doing the least amount possible often walk away sad when offered God’s gift of life eternal. They are not truly in love.

VIVIR LA LITURGIA ~ INSPIRACIÓN DE LA SEMANA (Live the Liturgy)

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La presunción puede ser un gran pecado. Podemos convencernos fácilmente de que siempre que hagamos lo mínimo o dominemos lo básico, es suficiente. El amor no opera de esta manera. Si estamos verdaderamente enamorados de Dios, entonces lo básico no será suficiente. Ese amor va a querer expresarse en ir más allá, en dejar lo cómodo y familiar, en estirar y crecer y en seguir una voz distinta a la nuestra. Esto es de lo que se dan cuenta aquellos que verdaderamente buscan la sabiduría. Tal como revela cualquier relación humana que valga la pena lograr, nunca llegamos a un estancamiento al seguir el Evangelio o en crecer en sabiduría y santidad. La sabiduría es el timón que nos guía a través de todas las atracciones y opciones de la vida. Solo ella determina lo que vale la pena perseguir y lo que debe dejarse atrás. Es por eso, que, aquellos que solo están preocupados por marcar las casillas y hacer la menor cantidad posible, a menudo se alejan tristes cuando se les ofrece el regalo de Dios de la vida eterna. No están realmente enamorados.

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