Live the Liturgy ~ Inspiration for the Week

“To fall in love with God is the greatest romance; to seek Him the greatest adventure; to find Him the greatest human achievement.” These words of St. Augustine are timeless. Every human being would certainly profit with wisdom if they realized Who calls them and to Whom they belong. There is only one way to satisfy the deepest longing of the human heart and that is in relationship with our Creator. When we seek God with true sincerity of heart and God passes us along our way, we will cry out, “Jesus, Son of David, have pity on me!” We will instinctively know that it is only our Divine Master who can restore our sight and heal us. The blind man fell in love with Jesus, embarked upon this life-saving adventure to reach him and achieved a goal many have only remotely thought possible. This is mercy in action. No matter how far we stray or how blind we become God patiently waits to console us, guide us, and heal us. All we need to do is desire Him with all our heart.

©LPi

VIVIR LA LITURGIA ~ INSPIRACIÓN DE LA SEMANA (Live the Liturgy)

“Enamorarse de Dios es el mayor romance; el buscarle la mayor aventura; el encontrarle el mayor logro humano.” Estas palabras de San Agustín son eternas. Todo ser humano sin duda se beneficiaría de la sabiduría si se diera cuenta de quién los llama y a quién pertenecen. Solo hay una forma de satisfacer el anhelo más profundo del corazón humano y es en una relación con nuestro Creador. Cuando buscamos a Dios con verdadera sinceridad de corazón y Dios nos pasa por nuestro camino, clamaremos: “¡Jesús, Hijo de David ten compasión de mí!” Instintivamente sabremos que es solo nuestro Divino Maestro quien puede restaurar nuestra vista y sanarnos. El ciego se enamoró de Jesús, se embarcó en esta aventura de salvación de vida para alcanzarlo y logró una meta que muchos solo remotamente pensaban posible. Esta es la misericordia en acción. No importa cuán lejos nos desviemos o cuán ciegos nos volvamos, Dios espera pacientemente para consolarnos, guiarnos y sanarnos. Todo lo que tenemos que hacer es desearlo a Él con todo nuestro corazón.

©LPi