Live the Liturgy ~ Inspiration for the Week

Love of God and love of neighbor are intimately bound together. You cannot have one without the other. Who are my neighbor and how do I love them? It is easy to confess with our lips that we love our neighbor. But how does this get translated into action? Our neighbors are not only those who live around us or are most familiar to us. Everyone is our neighbor: those who are foreign to us, those who have come here illegally, those who have hurt us, those we envy, those we take for granted, and those who are poor. Embracing humanity in all of its forms is not always an easy task, and doing so can quickly take us out of our comfort zones. Working for justice, as God desires, often means adjusting how much I can have and sacrificing our wants and desires. The very image of God is on the faces of our neighbors, and our face can be found there as well. How much do we really love them?

 

VIVIR LA LITURGIA ~ INSPIRACIÓN DE LA SEMANA

El amor a Dios y el amor al prójimo son dos cosas que están atados íntimamente. No puede existir uno sin el otro. ¿Quién es mi prójimo y cómo lo amo? Es fácil confesar con los labios que amamos al otro, pero ¿cómo se demuestra esto en acción? Nuestros prójimos no son solo esas personas que están a nuestro alrededor. Todos son nuestros prójimos: los extranjeros, los que han llegado aquí sin papeles, los que nos han lastimado, los que envidiamos, los que damos por hecho y los pobres. Aceptar a la humanidad en todas sus formas no siempre es algo fácil, y hacerlo nos puede sacar de nuestro confort. Trabajar hacia la justicia, como Dios quiere, muchas veces significa ajustar cuánto se sacrifica uno y ajustar sus deseos. La imagen de Dios está en las caras de nuestros prójimos y también está en la nuestra. ¿Cuánto ama usted a su prójimo?

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