Everyday Stewardship ~ Recognize God in Your Ordinary Moments

Planted in the House of the Lord

Grocery delivery apps are all the rage these days, and I can’t deny the convenience of tapping your finger a few times and seeing your week’s shopping dropped on the doorstep. But there is one aspect of this trend that seems to make a lot of shoppers nervous — fruits and vegetables.

A lot of us have strong opinions on our fresh produce and aren’t ready to delegate this highly subjective selection process to a total stranger. My father was a produce manager and I remember as a child learning about the complexities of choosing correctly. Getting a bad bag of under ripe tomatoes after shopping on an app could easily sour one on the whole idea.

Forrest Gump said life is like a box of chocolates. I say, we’re all like grab-bags of produce dumped on someone’s doorstep — but if we’re Christians who live our faith publicly, we’re stamped with the name of God. If your thumb is green enough, you know that you can tell a lot about a gardener from the produce he grows. We who are planted in the house of the Lord — what do we reveal about our Gardener?

What do our actions show of His teachings? What do our words reflect of His voice? What does our strength reveal of the soil from which we sprang and the life-giving waters that nourished us?

When we open ourselves up to those we encounter, let’s make a special effort to show the care we have had — lest our peers come away from the experience thinking God doesn’t know how to garden, when in reality, it’s us who don’t always know how to grow.

— Tracy Earl Welliver, MTS

©LPi

LA CORRESPONSABILIDAD DIARIA ~ RECONOCER A DIOS EN LOS MOMENTOS ORDINARIOS (Everyday Stewardship)

Plantado en la Casa del Señor

Las aplicaciones de entrega de comestibles están de moda en estos días, y no puedo negar la conveniencia de teclear el dedo algunas veces y ver las compras de la semana en la puerta. Pero hay un aspecto de esta tendencia que parece poner nerviosos a muchos compradores: las frutas y verduras.

Muchos de nosotros tenemos opiniones sólidas sobre nuestros productos frescos y no estamos dispuestos a delegar este proceso de selección tan subjetivo a un completo extraño. Mi padre era gerente de productos agrícolas y recuerdo que cuando era niño aprendí sobre las complejidades de elegir correctamente. Obtener una bolsa defectuosa de tomates sin madurar después de comprar en una aplicación podría estropear fácilmente toda la idea.

Forrest Gump dijo que la vida es como una caja de chocolates. Yo digo, todos somos como bolsas de comida tiradas a la puerta de alguien, pero si somos cristianos que vivimos nuestra fe públicamente, estamos sellados con el nombre de Dios. Si tu pulgar es lo suficientemente verde, sabrás que puedes decir mucho sobre un jardinero por los productos que cultiva. Nosotros que estamos plantados en la casa del Señor, ¿qué revelamos acerca de nuestro jardinero?

¿Qué muestran nuestras acciones de sus enseñanzas? ¿Qué reflejan nuestras palabras de Su voz? ¿Qué revela nuestra fuerza sobre la tierra de la que surgimos y las aguas vivificantes que nos nutrieron?

Cuando nos abrimos a los que nos encontramos, hagamos un esfuerzo especial para mostrar el cuidado que hemos tenido, para que nuestros compañeros no salgan de la experiencia pensando que Dios no sabe cultivar un huerto, cuando en realidad somos nosotros los que no siempre sabemos como crecer.

Tracy Earl Welliver, MTS

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